Cómo conducir con una caravana de forma segura

Viajar con una caravana es una experiencia única. Proporciona una sensación de libertad realmente fantástica. Es como caminar como el caracol: “con la casa a la espalda”. Es la forma ideal de viajar para los aventureros que aprecian el confort de una casa.

Conducir un coche con caravana te evitará tener que preocuparte por cuestiones básicas como dónde dormir, dónde descansar, cómo moverse, mientras se hace turismo de forma libre y muy económica.

Entonces, nada mejor que saber cómo conducir un coche con caravana, sobre todo si pensamos en las vacaciones de Semana Santa que ya se aproximan. Por eso hemos preparado una serie de recomendaciones para conducir un coche con caravana, que sin duda será de gran interés para nuestros lectores aficionados al camping, la aventura y los paseos ecológicos.

Consejos para conducir un coche con caravana

1-) Asegúrate de que todo esté bien: antes de iniciar el viaje, es preciso que verifiques que las condiciones de funcionamiento tanto del coche como de la caravana sean óptimas.

La presión de las ruedas del coche y de la caravana es el primer punto a comprobar. El combustible, las provisiones de agua de acuerdo con el número de pasajeros, radio y baterías de repuesto son, entre otros, elementos que no pueden faltar en la caravana.

2-) Nivelar el peso entre ambos vehículos: sobre todo es importante no aumentar el peso en el maletero del coche, ya que esto haría que la altura baje y, en consecuencia, se presenten problemas en el acoplamiento con la caravana. De esta forma, obtendrás un centro de gravedad equilibrado que facilite el giro de la caravana en las curvas.

3-) La seguridad en el viaje: durante el viaje, todos los pasajeros deben utilizar los cinturones de seguridad y no ir en las camas. Las personas que se marean con facilidad deben viajar en los asientos delanteros de la caravana o del coche.

Debes tener en cuenta que un coche arrastrando una caravana, que tendrá un peso mínimo de 750 kilos, pierde maniobrabilidad. Por ello la norma determina que no se observen los límites de velocidad convencionales.

Si el remolque pesa 750 kilos o menos, el límite de velocidad será de 90 kilómetros por hora en autovías y autopistas. A mayor peso de la caravana, menor será la velocidad permitida. En vías urbanas, por ejemplo, la velocidad máxima oscilará entre 30 y 50 kilómetros por hora.

Finalmente, para cerrar este apartado de seguridad, no olvides revisar antes de partir los equipos de emergencia en carretera, el extintor de incendios, el kit de primeros auxilios y las herramientas de señalización.

4-) Cuidado al frenar: el peso extra de la caravana modifica la distancia mínima que requiere el coche para frenar con seguridad. Trata de mantener una distancia equivalente a tres coches con respecto al vehículo que marcha en frente tuyo.

Cuando adelantes a otros vehículos, debes tener en cuenta que necesitarás más metros para efectuar la maniobra.

5-) Marcha atrás, pendientes y viento lateral: se trata de tres eventos en los que debes prestar toda tu atención y demostrar tu pericia como conductor. Cuando tomes un camino ascendente, utiliza el carril lento para no detener el tráfico. El ascenso, sin embargo, no resulta tan complicado como el descenso.

Cuando emprendes el descenso debes tratar de mantener una velocidad constante y tener disponible en todo momento el freno del motor. No sabes en que momento lo necesitarás de emergencia.

La marcha atrás requiere de toda tu experticia. Te recomiendo que, antes de emprender el viaje hagas algunas pruebas en un lugar en el que puedas maniobrar sin riesgo. Cuando das marcha atrás con una caravana enganchada, sientes que el remolque tiene vida propia y se niega a obedecer tus órdenes.

Después de todo la caravana, a diferencia del coche, no cuenta con una estructura mecánica que te permita controlarla. Lo más aconsejable, a más de contar con mucha paciencia, es tratar de seguir el comportamiento de la caravana: si ella gira a la derecha tu haz lo mismo.

El viento lateral o cruzado es un gran problema para vehículos, o conjunto de vehículos que tienen mucha altura en relación con su ancho, o que han distribuido mal el peso a lo largo de la estructura.

Para evitar accidentes, regresa al punto dos de estos consejos para conducir con una caravana de forma segura. El secreto está en conservar un centro de gravedad seguro, y repartir el peso proporcionalmente entre los dos vehículos.

6-) Aparcar la caravana: en muchos centros urbanos no se permite la circulación de autocaravanas y/o coches con caravanas, porque las calles son más estrechas o porque tienen mucho tráfico.

De hecho, muchos ayuntamientos solo permiten aparcar caravanas en zonas de camping habilitadas para este propósito.

7-) Utilizar aplicaciones informáticas: aplicaciones GPS o aquellas que ayudan a encontrar la ruta más fácil o servicios de interés como restaurantes, centros médicos, hoteles o policía, serán tu mejor amigo al conducir con una caravana de forma segura.

Algunas de ellas te pueden ayudar a predecir el clima o la hora de llegada a un determinado punto. ViaMichelin o Ruta MapQuestPlanner te mostrarán si vas a tener sol o lluvia en tu camino, prever actividades en el lugar de destino, e incluso ofrecerte juegos y concursos para mantener a los viajeros ocupados y felices.

Estos consejos para conducir un coche con caravana te ayudarán a tener un viaje feliz y seguro. Siempre pueden surgir imprevistos en el camino. Para ello, LeasePlanGo estará a tu lado con consejos y recomendaciones que te ayuden en la conducción eficiente y segura. Para ello, no olvides suscribirte a nuestra Newsletter.

Te recomendamos además que revises nuestros consejos de cómo conducir en pendientes y nuestra guía para conducir bajo la lluvia

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